A continuación describimos los ejercicios que solemos recomendar en lumbalgias mecánicas secundarias a una situación de inestabilidad vertebral.

Hipermovilidad o inestabilidad lumbar

Es una situación en la cual existe demasiado movimiento en una o varias articulaciones de la zona lumbar. Este exceso de movimiento conlleva roces excesivos que inflaman dichas articulaciones. En un intento de estabilizar la zona, el cuerpo genera contracturas como medida de protección pero se acaba girando en su contra ocasionando a veces síndromes de dolor mio fascial.

Frecuentemente el acertamiento de fisioterapia u osteopatia se centra en el dolor miofascial obteniendo resultados a corto tiempo, pero al persistir la inestabilidad volverán a aparecer los síntomas.

Esta situación de exceso de movimiento ha podido ser  causada por un traumatismo directo o indirecto, o por malos hábitos posturales que han ido estresando la zona a lo largo del tiempo. Tenemos una pérdida de tensión ligamentaria y de tono muscular.

TRATAMIENTO

 

TRATAMIENTO PASIVO

FISIOTERAPIA

La fisioterapia pasiva nos va a ser muy útil para tratar de manera local la sintomatología y obtener mejoría a corto plazo. Técnicas cómo la punción seca son muy eficaces en el tratamiento de los síndromes de dolor miofascial. Aunque si tenemos reparo en ser pinchados siempre se pueden usar las técnicas conservadoras para tratar las contracturas: masaje, estiramientos, inhibición, gancheo.

OSTEOPATIA

La osteopatia nos va a ayudar a eliminar las influencias externas a la zona inestable que perjudican su evolución, esto son bloqueos articulares o tensiones fasciales que alteran la mecánica.

ACUPUNTURA

Tiene dos efectos interesantes, por una parte nos va a ayudar a controlar el dolor en puntos donde las fisioterapia no llega. Por otra parte nos puede a ayudar a aumentar el metabolismo y nutrición de los tejidos para «retensar» los ligamentos y aumentar la fuerza muscular. Esto ultimo lo vamos a conseguir a medio largo plazo.

TRATAMIENTO ACTIVO

Esta es la parte más importante del tratamiento ya que nos va a garantizar que los cambios que consigamos se asimilen correctamente y no tengamos recaídas. Se trata de un programa de tres ejercicio progresivos siguiendo las pautas de nuestro método FiO de ejercicio terapéutico.

 

FASE1. REEQUILIBRIO MUSCULAR

Ejercicio muy eficaz para trabajar la propiocepción (esquema corporal y coordinación), de manera segura y sin efecto secundario, es por eso que se aconseja en la fase inicial.

 

FASE 2. EL SUPERMÁN

Ejercicio en cuadrupedia que trabaja la coordinación de las cinturas pélvica y escapular, y su relación con la espalda. En esta fase se empieza a aplicar carga a la zona lumbar, concretamente el peso de las extremidades. Puede parecer poco peso pero lo importante no es la carga si no el control. Si aumentamos mucho la carga de trabajo perderemos el control de la postura. No hay que olvidar que trabajamos con una zona lesionada, es preciso haber trabajado antes la fase 2 para actuar con seguridad.

 

FASE 3. EL TRAPECIO

Ejercicio que trabaja el control central, es decir la coordinación entre el abdomen, las lumbares y la pelvis. Es muy importante automatizar esta coordinación antes de realizar cualquier gesto, esto nos ayudará a repartir las cargas correctamente y que una estructura no sufra más que otras.

<