En este artículo presentamos nuestra forma de abordar la artrosis combinando las terapias como mejor convenga según nuestra experiencia.

Por artrosis entendemos degeneración articular. A partir de los 30 años nuestro cuerpo empieza a degenerarse, cada uno a su ritmo, por eso no nos debe extrañar si a los 50 años nos hacen una radiografía y  aparece algo de desgaste. Hasta cierto punto la degeneración articular puede ser normal según nuestra edad y la actividad que hemos llevado lo largo de la vida, pero no siempre produce sintomatología. Hay gente moviéndose por el mundo con sus nivel de artrosis correspondiente sin que lo noten. Esto es muy importante tenerlo en cuenta porque cuando una persona presenta dolor, es necesario saber diferenciar si se debe al desgaste articular o a otra causa, dicho de otra manera, la gente con artrosis también tiene derecho a tener dolor de otro origen.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA ARTROSIS

1-Crujidos o ruidos articulares con el movimiento

2-Dolor que empeora con el movimiento y mejora con el reposo

3-Dolor al iniciar el movimiento después de un reposo

4-Dolor que mejora con la aplicación de calor

5-Hinchazón

6-Deformidad articular.

 

OSTEOPATÍA PARA LA ARTROSIS

La osteopatía va a tener dos objetivos fundamentalmente en el tratamiento de la artrosis:

1-Mejorar la fricción articular

Mediante técnicas manuales vamos a corregir las tensiones anómalas que actúan sobre la articulación para que las superficies articulares se encaren lo mejor posible disminuyendo así el roce articular.

2-Mejorar la nutrición articular

La degeneración articular empieza por la perdida de lubricación y nutrición. El trabajo osteopático a nivel visceral y fascial sobre todo, nos va a ayudar a mejorar la circulación local y general de los tejidos.

 

 

ACUPUNTURA PARA LA ARTROSIS

La acupuntura se presenta como una buena aliada contra la artrosis ya que nos permite trabajar a niveles muy internos mejorando la lubricación y nutrición articular.

Según la medicina tradicional china hay dos órganos especialmente interesantes en la función articular.

El riñón (elemento agua) controla la parte más ósea de la articulación y el bazo (elemento tierra) controla la parte más blanda: ligamentos y cartílagos.

Por tanto habrá que valorar energéticamente cual es el estado de estos órganos y cómo mejorarlo estimulando los puntos de acupuntura correctos y cambiando los hábitos de vida.

En un segundo tiempo, la acupuntura nos permite hacer un tratamiento más local valorando cual es es estado energético del canal que pasa por la articulación en cuestión. Este tratamiento va a ser muy concreto para cada caso.

 

FISIOTERAPIA PARA LA ARTROSIS

La fisioterapia pasiva es muy limitada en el tratamiento de la artrosis. Realizando maniobras de movilización y descompresión podemos conseguir alivio temporal de la sintomatología. También podemos realizar tratamientos de las partes blandas (tendones y ligamentos) con el mismo efecto.

Lo que nos parece particularmente interesante es el beneficio que podemos conseguir con el trabajo activo. Según nos cuentan los estudios científicos, el trabajo con carga estimula a creación de hueso y cartílago. Por tanto un buen programa de ejercicio terapéutico nos va a permitir retrasar el avance de la degeneración articular y mejorar todo lo posible su estado actual. Cómo siempre, cuando no se puede realizar el ejercicio debido a daño de alguna estructura, el tratamiento pasivo antes descrito será el que nos ayude a realizarlo.

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