Para poder realizar un tratamiento manual correcto sobre los dolores de espalda tanto con osteopatía como con fisioterapia, es necesario tener una radiografía de la zona cervical por tres motivos básicamente. Para ratificar los hallazgos percibidos manualmente, para tener una referencia sobre la cual trabajar y sobre todo por SEGURIDAD.

La cervical es la zona de la columna vertebral que más fácilmente va a desarrollar alteraciones en la posición de sus vértebras, o lo que es lo mismo alteraciones posturales.  Lógicamente esto es así porque es más fácil que se mueva una vértebra cervical que es más pequeña y más móvil que otro tipo de vértebra cómo las dorsales que a su vez tienen que arrastrar las costillas, o las lumbares cuyo encaje articular limita más su movilidad.

La imagen siguiente es de una radiografía cervical prácticamente ideal, teniendo en cuenta que la colocación perfecta de las vértebras raramente se encuentra. Obsérvese como las vértebras tienen una posición armónica dibujando una curva anterior, llamada lordosis. Todas las vértebras tienen una separación entre ellas y además están bien dibujadas, bien perfiladas.

RX CERVICAL OK

A medida que progresa nuestra vida aunque no tengamos dolores en la zona cervical se suelen desarrollar alteraciones en la posición y forma de las vértebras cervicales. Teniendo en cuenta que la columna vertebral actúa como una única unidad, si hay alteraciones en las vértebras cervicales entendemos que también las habrá en el resto de vértebras.

Esta radiografía nos permite tomar una referencia sobre la que tenemos que trabajar, además pasado un tiempo prudencial a medida que avanza el tratamiento y mejoran los síntomas, se recomienda repetir la radiografía para evidenciar si ha habido cambio en los signos radiográficos sobre los que se ha trabajado y de esta manera tener una garantía sobre la efectividad del tratamiento.

Otro motivo importante para realizar una radiografía cervical es porque la zona cervical, sobre todo la cervical alta, puede contener tener cierto riesgo durante su manipulación debido a la relación de las estructuras óseas con las nerviosas y vasculares. Por tanto es necesario comprobar radiográficamente que estas relaciones son correctas y por tanto la manipulación segura.

Es por eso que pese a que el paciente consulte por dolores lumbares, se le solicita preferentemente una radiografía cervical aunque no presente cervicalgia. Esto no excluye evidentemente, que se realicen si se considera oportuno otras pruebas diagnósticas.

La siguiente imagen pertenece a una radiografía cervical que a menudo nos solemos encontrar pese a que no se desarrollen síntomas cervicales. Obsérvese que las vertebras han perdido la posición armónica de la curvatura, la lordosis. Las vértebras pierden la distancia que la separa y además no están tan bien dibujadas ni perfiladas.

RX CERVICAL ALTERADA

<